En
nuestro mundo hay muchos procesos que tienen lugar sin la presencia apreciable
de las fuerzas de rozamiento. Esto presenta ventajas, fundamentalmente de
ahorro energético, y algunos inconvenientes, como por ejemplo que los
astronautas no pueden andar por el espacio o que los coches patinan
en la carretera helada. El objetivo de las experiencias que se presentan es
simular en el laboratorio un mundo sin rozamiento mediante un
dispositivo como el de la figura, en el que el aire sale por los agujeros
creando un colchón sobre el que se deslizan los planeadores a velocidad
constante. En este dispositivo los tiempos se miden con un contador digital
que es controlado por barreras fotoeléctricas.